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viernes, 25 de noviembre de 2011

Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

Magdy Martínez-Solimán

Participación política de las mujeres: violencia y derechos

25 de noviembre de 2011

Hace 12 años, la Asamblea General de las Naciones Unidas, en su resolución 50/134, acordó conmemorar anualmente, cada 25 de noviembre, el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. El hecho que marcó este evento fue el lamentable asesinato de las tres hermanas Mirabal, activistas políticas dominicanas, el 25 de noviembre de 1960, por agentes del dictador Rafael Leónidas Trujillo.

En todo el mundo las mujeres siguen siendo agredidas con muchos tipos y niveles de violencia en diferentes ámbitos de su vida, incluyendo el ejercicio de sus derechos políticos. Numerosas mujeres candidatas relatan cómo se desataron incidentes de violencia verbal, incluso física, al interior de sus propios partidos, y contra ellas; pasando por la discriminación económica de no tener acceso a los mismos recursos que candidatos varones, el mal uso que se les ha dado a aquellos destinados al empoderamiento de las mujeres, hasta el hostigamiento y el acoso sexual o la violencia comunitaria. Todo para desanimarlas, perjudicarlas y hacer que su camino al éxito político sea más difícil o se frustre.

Erradicar esta violencia es una urgencia en materia de derechos humanos. La mexicana Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia representa un importante avance, una bandera. Hoy tendríamos que pedir que se ampliase al acoso y a la violencia que sufren las mujeres que participan en la esfera política. Proviene de hombres y mujeres que pertenecen a los mismos partidos que ellas, de hombres y mujeres de otros partidos, de medios de comunicación, de la propia sociedad. Podríamos decir que se ejerce violencia social contra las mujeres que participan en política.

Paradójicamente, los avances en la legislación electoral en materia de cuotas de género, que en nueve estados del país ya señalan la paridad de género en las listas de candidaturas, han tenido como efecto un aumento en la incidencia de violencia contra mujeres que son aspirantes, candidatas o autoridades en funciones.

Una serie de comportamientos habituales en política merecen ser desterrados: utilizar el trabajo y el poder de convocatoria de muchas líderes sociales para ponerlo invariablemente al servicio de candidatos varones, regateándoles a ellas la posibilidad de llegar al poder. O enviar sistemáticamente a mujeres a competir en los distritos en los que el partido no tiene posibilidades reales de ganar, colocarlas al final de las listas, o no apoyarlas en las campañas y no invertir recursos en ellas. También está el despojo del poder cuando llegan a él o la exclusión de los espacios en los que realmente se toman las decisiones. Cuando se les oculta información, se les escatiman los medios, se les impone, por razón de género, la realización de tareas ajenas a sus funciones o, peor aún, se les presiona para respaldar decisiones en contra de su voluntad, de sus principios e incluso de la ley.

El acoso político, especialmente en el nivel municipal, aún no ha sido contrarrestado por adecuados mecanismos de sanción. La investigación de las acciones de acoso y violencia contra concejalas y alcaldesas de Bolivia registra que entre 2000 y 2005 fueron denunciados más de 200 actos de violencia, destacando las presiones recibidas para renunciar a su cargo y los actos de violencia verbal y sicológica, pero incluyendo también la violencia física y sexual.

En México, la investigación del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación sobre las sentencias dictadas en los 20 mil 789 juicios para la protección de los derechos político-electorales del ciudadano, resueltos entre 1996 y 2008, revela que 41.4% de dichos juicios fueron promovidos por mujeres. De ellos, casi la mitad cursó sobre la supuesta violación al derecho de afiliación de las actoras y una cuarta parte una presunta violación al derecho a ser votadas.

Un caso paradigmático y tristemente célebre es el de las ocho diputadas federales de la actual Legislatura que, apenas asumido el cargo, solicitaron licencia por tiempo indefinido para, en la práctica, cederlo a sus suplentes varones, campeones del mundo parlamentario en ausentismo y baja productividad. El estigma recayó sobre ellas, cuando de hecho fueron ellos quienes las colocaron en las listas con el propósito de perpetrar un fraude de ley.

La violencia adquiere hoy ropajes de sutileza y no por ello deja de ser brutal y denigrante. Violencia política es también la que ejercen los medios de comunicación cuando destacan la apariencia física de las candidatas y no sus propuestas de campaña; o cuando la nota se la llevan no sus programas gubernamentales o sus propuestas legislativas, sino su vida privada o sus características personales. Desafortunadamente, también son conocidos varios casos de mujeres alcaldesas, síndicas y regidoras que han sido objeto de violencia física extrema que, en ocasiones, ha resultado en la pérdida de sus bienes, de su integridad física o incluso de su vida.

Pareciera que se está haciendo pagar a las mujeres un precio de humillación, difamación, calumnia y descrédito por atreverse a incursionar en un universo tradicionalmente ocupado sólo por hombres. Del mismo modo que pudimos ser testigos de las dificultades que tuvieron que pasar las primeras mujeres que fueron a la universidad, trabajaron en una mina, vistieron un uniforme de policía o fueron recibidas como militares.

Por ello, resulta fundamental impulsar la defensa y la garantía del pleno ejercicio de los derechos políticos de las mujeres, sin medias tintas. Necesitamos que la violencia en este contexto deje de estar en el ámbito de la anécdota, el rumor institucional o la prensa sensacionalista local para trascender al plano de las garantías y la legalidad. Y también de la estadística, para visibilizar y medir el problema.

Naturalmente, nos gustaría poder decir que el problema no existe o está resuelto. No es así. Es por ello indispensable llamar la atención sobre el tema, documentarlo y colocarlo en la agenda política. Hay que construir alianzas, proteger a las víctimas, sancionar a los agresores y dar respuesta con leyes, con comportamientos positivos y, por qué no, también de censura ante las agresiones.

Eliminando la violencia contra las mujeres en el ámbito de la política, hacemos mejor a la política y erradicamos una buena parte de la violencia de género.

Coordinador residente del Sistema de Naciones Unidas en México


miércoles, 23 de noviembre de 2011

Elefantes flacos


Los republicanos tienen que elegir entre ocho aspirantes, de los cuales ninguno es buen candidato para los comicios.

Ana Paula Ordorica

Así como a los demócratas en Estados Unidos los representa un asno, al Partido Republicano, el Grand Old Party, es representado por un elefante.

Hoy, de cara a las elecciones presidenciales de 2012, los republicanos tienen que elegir al contrincante de Barack Obama. Y su planilla de aspirantes es toda una gama de vacas flacas... o, en su caso, de elefantes flacos.

Desde el ex gobernador por Massachusetts, Mitt Romney, conocido por cambiar fácilmente de posturas no importando qué tan opuestas puedan estar una de la otra, hasta Michelle Bachman, la congresista poco articulada de Minnesota, todos los aspirantes se pelean por ser el más ultraconservador del equipo.

El pasado fin de semana, el ex colaborador de Obama y alcalde de Chicago, Rahm Emanuel, atendió un evento de recaudación de fondos en donde criticó agria, pero certeramente, a los aspirantes del otro bando.

Inició diciendo que, dados los aspirantes, empezaba a extrañar las frases de la ex gobernadora de Alaska, Sarah Palin. Se burló uno a uno de los aspirantes republicanos.

Del ex líder de la Cámara baja, Newt Gingrich, se burló por sus deudas no reportadas que tienen él y su esposa de entre 250 y 500 mil dólares en la joyería Tiffany’s y entre 15 y 50 mil dólares con la tarjeta American Express (las reglas de ética de la Cámara de Representantes lo obligan a reportar cualquier deuda mayor a 10 mil dólares).

Del empresario Herman Cain, sacó a relucir su ignorancia absoluta en temas internacionales que han marcado cada debate y entrevista que ha dado el ex dueño de una cadena de pizzas.

Del gobernador de Texas, Rick Perry, no tuvo que burlarse tanto. Perryha logrado, solo, ser el hazme reír de la política en EU.

Ya se volvió memorable lo que han llamado su “momento oops!” en donde, en pleno debate, se le olvidó cuál era la tercer agencia gubernamental que proponía desaparecer para reducir gastos inútiles del gobierno.

Emanuel selló su comentario haciendo un comparativo entre los aspirantes demócratas en 2008 y los actuales del partido republicano.

En la pasada elección, los demócratas tuvieron que elegir entre el actual vicepresidente, Joe Biden, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, el ex senador Chris Dodd y el presidente Obama.

Hoy, los Republicanos tienen que elegir entre Michelle Bachman, Rick Perry, Rick Santorum, Ron Paul, Mitt Romney, Newt Gingrich,Herman Cain y Jon Huntsman...

“Comienzo a sentir lástima por los votantes en la elección primaria de los republicanos”, cerró diciendo Emanuel.

Y es verdad. De esos ocho aspirantes, no tienen a ningún buen candidato para elegir. Están en medio de puro elefante flaco.

Por ello, puestos a elegir entre cualquier candidato de los republicanos frente al presidente Obama, este último les gana hasta por más de diez puntos a casi todos ellos, aun cuando la situación económica esté tan difícil en el país y aun cuando la aprobación de Obama este tan baja (42 por ciento).

@AnaPOrdorica

http://www.excelsior.com.mx/index.php?m=nota&seccion=opinion&cat=11&id_nota=785705

martes, 18 de octubre de 2011

Los indignados, una esperanza para la humanidad: González Casanova

Zacatecas, Zac., 16 de octubre. La movilización global de los indignados representa una nueva lucha en que están presentes todas las luchas anteriores por la emancipación humana y, por su fuerza y alcance mundial, este levantamiento social ya se volvió una esperanza para la humanidad, afirmó el sociólogo Pablo González Casanova.

Luego de acudir al 30 aniversario del posgrado de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Zacatecas, el académico e investigador señaló en entrevista que la nueva manifestación global puso en evidencia los problemas que el capitalismo corporativo está creando.

Incluso, afirmó González Casanova, entre los indignados de todo el mundo existe la percepción creciente de que detrás de todas las medidas de los gobiernos, y de toda la crisis de los partidos y de las organizaciones estatales, se encuentra el capi- talismo corporativo, que es realmente el que tiene la soberanía en sus manos.

Consideró que los soberanos del mundo actual son las corporaciones, y eso lo están descubriendo de manera variada. Algunos lo perciben con una gran realidad, otros más vagamente, pero lo que ocurre en Wall Street y en Estados Unidos es uno de los indicios de esta conciencia.

El sociólogo y humanista mexicano –quien ha recibido en 13 ocasiones doctorados honoris causa de distintas universidades– indicó, en cuanto a las manifestaciones en decenas de ciudades del mundo en contra del modelo económico neoliberal: “Hay mucho que decir sobre los indignados. Es un movimiento histórico de una gran riqueza; representa un nuevo proyecto histórico, distinto de los anteriores en muchos aspectos, y al mismo tiempo con un desarrollo de la memoria histórica del saber de los pueblos, de las experiencias de los pueblos, y de la imaginación y la capacidad creadora que tienen.

“Quiero decir con esto que el movimiento de los indignados tiene ciertos rasgos comunes de tipo universal que hacen de este movimiento algo histórico, de gran importancia, que corresponden a una nueva lucha en que están presentes todas las luchas anteriores por la emancipación humana.”

De casi 90 años de edad, González Casanova, quien con orgullo se identifica como un zapatista, desglosó en detalle su perspectiva de lo que podría significar para el orbe la movilización de los indignados, quienes ya no están pensando nada más en las formas de la democracia que surgieron a raíz de la revolución francesa. No están pensando nada más en el proyecto marxista y revolucionario que surgió a mediados del siglo XIX.

En este movimiento, prosiguió,tampoco están limitándose a los planteamientos que surgen con el marxismo leninismo por una parte, con el socialismo parlamentario por otra, con el nacionalismo revolucionario en los albores del siglo XX. Tienen una memoria de esos acontecimientos históricos, muchas veces implícita, pero que tienen una riqueza de valores muy grande, muy superior a las anteriores. Ya se volvió una esperanza para la humanidad.

De hecho, sostuvo Pablo González Casanova, la insurrección indígena de Chiapas en 1994, con su pensamiento e ideología zapatista, fue el germen de las nuevas movilizaciones globales. El planteamiento más general se encuentra precisamente en los pueblos mayas de México, que se rebelaron y que son conocidos como zapatistas. Ellos hicieron los primeros planteamientos de una alternativa de organización de la vida, y de relaciones con la tierra, que tienen grandes posibilidades de resolver no sólo los problemas de los pueblos indios de México, sino de todos los pueblos del mundo.

Ésa, insistió González Casanova, es una parte de las aportaciones del zapatismo al movimiento de losindignados, parte riquísima, pionera, y donde ahora surgen nuevos planteamientos, que nos hacen ver cómo se trata de un proyecto que tiene posibilidades de resolver los problemas que el capitalismo corporativo está creando a un nivel de gravedad cada vez mayor.

Interrogado sobre si las protestas en distintos países podrían encontrar banderas comunes, como la lucha contra la socialización de las pérdidas y la privatización de las ganancias, González Casanova refirió que desde su perspectiva, son dos los objetivos principales.

Uno es la organización de la democracia directa, de la democracia real, de que sea el pueblo quien tenga el poder. Eso quiere decir democracia en griego, la raíz etimológica es muy buena. Quieren el gobierno del pueblo, sostuvo.

El investigador mexicano, quien la semana pasada compartió ideas con losindignados que protestan bajo la Puerta del Sol en Madrid, España, indicó que el otro objetivo de la nueva rebelión mundial es “la creación de espacios laicos, de espacios de dialogo, de espacios de debate en que se respeten las distintas religiones y las distintas ideologías. Y hay otro factor a destacar, y es el peso que la moral colectiva tiene como decisión de luchar.

A estas características de un proyecto realmente democrático se añade la percepción creciente de que detrás de todas las medidas de los gobiernos y de toda la crisis de los partidos y de las organizaciones estatales se encuentra el capitalismo corporativo, que es realmente el que tiene la soberanía en sus manos, acotó.

  • http://www.jornada.unam.mx/2011/10/17/politica/014n1pol

martes, 4 de octubre de 2011

cooperación institucional en medio ambiente en América del Norte


¿En qué consiste la cooperación institucional en medio ambiente en América del Norte? ¿Cuáles son las principales instituciones y cómo funcionan?

A mediados del S. XX la conciencia de que el deterioro ambiental causado por la intensa industrialización no era un problema nacional sino que era un problema que debía ser enfrentado de manera regional e incluso global era amplia. Es por eso que se hizo necesaria la creación de marcos regionales e internacionales para combatir el problema.

Con el afán de combatir y detener el deterioro ambiental, 1972 se realizó la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente Humano (en Estocolmo), en el cual se incorpora el tema medioambiental en la agenda internacional. Esto dio origen a mecanismos internacionales, principalmente en el marco de Naciones Unidas como es el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente. Estos esfuerzo se cristalizan en la Cumbre de Río, también conocida como Cumbre de la Tierra, en 1992, en que los países se comprometen a destinar una parte del PIB para resarcir los daños al ecosistema.

Asimismo ante el auge de la globalización económica y las tendencias hacia la integración económica, se presentó la interrogante de cómo incorporar dos temas: el comercio y el medio ambiente, para conseguir un desarrollo económico sin que esto signifique comprometer al ecosistema.

En la región de América del Norte, la cooperación en torno al medio ambiente se había venido concentrando en la frontera, en aquellos problemas causados por la intensa industrialización en el área, dándole preponderancia a temas como contaminación del agua y el manejo de desechos. Así pues cuando en 1993 México, Estados Unidos y Canadá firman el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), se buscó que además de la integración comercial económica el acuerdo propiciara un incremento en la cooperación en otros áreas fundamentales como el medio ambiental o la ciencia y tecnología.

Respecto al medio ambiente, dentro del texto del TLCAN se habla en el preámbulo de promover el desarrollo sustentable y en el capitulado sobre estándares de protección al medio ambiente; asimismo se menciona (Capítulo 11) que no se deberá usar al medio ambiente como medida proteccionista.[1] Sin embargo, los acuerdos en el tema no se abordan más que de manera secundaria y se relegan a un acuerdo paralelo: el Acuerdo de Cooperación Ambiental de América del Norte (ACCA).

El ACCA se crea con el objetivo de prevenir posibles conflictos futuros sobre el medio ambiente derivados de la relación comercial así como para promover la armonización y aplicación de las legislaciones ambientales de los tres países.[2] En el marco del acuerdo se crea Comisión para la Cooperación Ambiental (CCA), con tres áreas prioritarias: la Conservación de la Biodiversidad, Medio Ambiente, Economía y Comercio, Contaminantes y salud y Legislación y Políticas Ambientales.

Los objetivos de la Comisión son promover la cooperación para fomentar la conservación y el manejo sustentable de la biodiversidad en la región, integración de consideraciones ambientales a las políticas económicas y comerciales, asegurar la protección al medio ambiente, impulsar iniciativas para revertir los efectos nocivos de la contaminación y fortalecer la regulación y legislación en materia medioambiental.[3] Concretamente, los tres países se comprometen a poner a disposición pública informes sobre el estado del medio ambiente; elaborar y revisará medidas para hacer frente a las contingencias ambientales; promover la educación en asuntos ambientales, fomentar la investigación científica y el desarrollo de tecnología en materia ambiental; evaluar los impactos ambientales, cuando proceda; y promover el uso de instrumentos económicos para la eficiente consecución de las metas ambientales.[4]

La Comisión queda integrada por el Consejo Ministerial, el Secretariado y el Comité Consultivo Público Conjunto. El Consejo es el órgano rector de la CCA y esta integrado por las autoridad de medio ambiente de más alto rango de los tres países, este se encarga de supervisar la ejecución del ACCA y se reúne una vez al año, para fijar las acciones, presupuesto y actividades. El Secretariado constituye el apoyo técnico, administrativo y operativo del Consejo, además de que es el encargado de los diversos proyectos de cooperación y es el encargado de realizar los informes periódicos sobre el estado del medio ambiente en la región. El Comité Consultivo esta integrado por quince ciudadanos de cada país, y sus funciones son hacer recomendaciones sobre cualquier asunto que le corresponda así como ser una fuente de información para el Secretariado.

Este tercer órgano es muy interesante ya que al estar integrado por representantes de la sociedad civil, pretende asegurar la participación de activa de la ciudadanía así como la transparencia en el desempeño de la organización en general.[5] Como lo dice su propia declaración de principios:

“El Comité trabaja para ofrecer una orientación sólida y para contribuir de manera constructiva al desarrollo de un modelo trinacional de cooperación, la búsqueda de consenso y el logro de objetivos comunes. El Comité es así un modelo para el futuro y una magnífica oportunidad de cooperación para el progreso.”

La CCA en la actualidad continúa en funcionamiento, apoyando diversos proyectos de acuerdo a las nuevas prioridades estratégicas para la región. Un ejemplo es el proyecto “Aplicación de la legislación ambiental apoyada en recursos de inteligencia a actividades relacionadas con los desechos electrónicos en América del Norte”[6] el cual busca desarrollar una ley que regule el comercio de desechos electrónicos, y con este propósito realizó a principios de este año diversas reuniones consultivas y talleres sobre el reciclaje y ensamblaje de desechos electrónicos.[7]

En conclusión, en América del Norte la cooperación ambiental se da actualmente en el marco del Acuerdo de Cooperación Ambiental de América del Norte, firmado en 1994. Este acuerdo representa un avance muy significativo para la cooperación internacional en el tema medioambiental, no sólo en la región de América de Norte sino el mundo entero. Esto se debe a que fue el primer acuerdo comercial que incluyó –aunque de manera paralela- cuestiones sobre el medio ambiente, a que logró recabar información en el tema y a que por su estructura incluyó en la discusión a actores que normalmente quedan excluidos de los acuerdos comerciales, logando incluir una pluralidad de voces.

A pesar de esto, es un acuerdo que hasta este momento no ha logrado cumplir con los objetivos que se le dieron desde su creación. Esto se debe en primer lugar, a que desde sus orígenes el mandato de la Comisión para la Cooperación Ambiental era demasiado ambicioso, y no se le proporcionó la autoridad, recursos o mecanismos necesarios para cumplir efectivamente sus funciones.[8] Y en segundo lugar a que dado que es un acuerdo paralelo no es vinculante, queda sujeto a la voluntad de las partes y no prevé sanciones ante su incumplimiento.

El tema medioambiental es fundamental para la agenda internacional hoy tanto como hace 40 años que se empezó a incluir en los foros internacionales; el deterioro del ecosistema continúa siendo un problema que debe ser atendido de manera urgente como un objetivo del Milenio.[9] En este sentido es necesario ampliar e incrementar los mecanismos internacionales y regionales para hacerle frente, así como la creación de mecanismos que monitoreen los procesos ambientales de manera integral. En la región de América del Norte aún falta mucho por hacer, no existe una gobernanza regional en el tema medioambiental y los mecanismos existentes son insuficientes. La cooperación internacional en medioambiente debe estar ligada efectivamente al comercio. El comercio debe ser visto como un motor de desarrollo, no sólo en el plano económico sino el desarrollo humano integral.

BIBLIOGRAFÍA.

Edit Antal. “Evaluación de las Controversias Ambientales desde la perspectiva de la Comisión para la Cooperación Ambiental de América del Norte a los 10 años del TLCAN”, Coloquio Internacional. Impacto del TLCAN en México a los 10 años, organizado por el CISAN, UNAM. México, 2004.

Carlos Murillo. “La cooperación ambiental en los tratados de libre comercio” Serie Estudios y Perspectivas, Sede Subregional de la CEPAL en México. México, 2008. http://www.eclac.org/publicaciones/xml/6/32596/Serie_96.pdf

FUENTES ELECTRÓNICAS.

Página Oficial de la Comisión para el Conocimiento y Uso de la Biodivesidad del Gobierno Federal.

http://www.conabio.gob.mx/institucion/cooperacion_internacional/doctos/cca.html

Página Oficial de la Comisión para la Cooperación Ambiental.

http://www.cec.org/Page.asp?PageID=1115&BL_WebsiteID=1

Texto del Acuerdo de Cooperación Ambiental de América del Norte. http://www.cmpl.ipn.mx/portal/CentroInformacion/Naaec-s.pdf

CNN. http://mexico.cnn.com/planetacnn/2011/02/17/mexico-eu-y-canada-regularan-el-manejo-de-desechos-electronicos



[1] Edit Antal. “Evaluación de las Controversias Ambientales desde la perspectiva de la Comisión para la Cooperación Ambiental de América del Norte a los 10 años del TLCAN”, Coloquio Internacional. Impacto del TLCAN en México a los 10 años, organizado por el CISAN, UNAM. México, 2004.

[2] Página Oficial de la Comisión para el Conocimiento y Uso de la Biodivesidad del Gobierno Federal.

http://www.conabio.gob.mx/institucion/cooperacion_internacional/doctos/cca.html

[3] Página Oficial de la Comisión para el Conocimiento y Uso de la Biodivesidad del Gobierno Federal.

http://www.conabio.gob.mx/institucion/cooperacion_internacional/doctos/cca.html

[4] Texto del Acuerdo de Cooperación Ambiental de América del Norte. http://www.cmpl.ipn.mx/portal/CentroInformacion/Naaec-s.pdf

[5] Carlos Murillo. “La cooperación ambiental en los tratados de libre comercio” Serie Estudios y Perspectivas, Sede Subregional de la CEPAL en México. México, 2008. http://www.eclac.org/publicaciones/xml/6/32596/Serie_96.pdf

[6] Página Oficial de la Comisión para la Cooperación Ambiental.

http://www.cec.org/Page.asp?PageID=1115&BL_WebsiteID=1

[7] CNN. http://mexico.cnn.com/planetacnn/2011/02/17/mexico-eu-y-canada-regularan-el-manejo-de-desechos-electronicos

[8] Edit Antal. “Evaluación de las Controversias Ambientales desde la perspectiva de la Comisión para la Cooperación Ambiental de América del Norte a los 10 años del TLCAN”, Coloquio Internacional. Impacto del TLCAN en México a los 10 años, organizado por el CISAN, UNAM. México, 2004.

[9] Objetivo No. 7 “garantizar la sostenibilidad del medio ambiente”.

lunes, 29 de agosto de 2011

sobre la ERA DEL NARCO, VIOLENCIA Y DESESPERACION!

La era del terror zeta
Simón Vargas Aguilar*
A

partir de 2006, Nuevo León comenzó a experimentar un recrudecimiento de la violencia, como consecuencia de la lucha frontal contra el crimen organizado y derivado de la presencia militar en Tamaulipas, estado vecino. Cables diplomáticos generados por el consulado de Estados Unidos en Monterrey entre 2007 y 2010, los cuales fueron publicados por este diario en febrero pasado, revelaron la percepción de Washington: Monterrey, el motor económico del norte de México se convertía gradualmente en una zona de narcoguerra, pese a los esfuerzos del gobierno mexicano.

El declive de Monterrey deenclave económico a “territoriozeta”; una metrópoli que ofrece refugio seguro, ingresos estables (mediante el cobro de extorsiones) y abasto de insumos a la organización delictiva deLos Zetas, así describió a la ciudad el entonces cónsul de Estados Unidos, Bruce Williamson.

Más adelante, en otro cable, Williamson alertó a Washington que las corporaciones policiacas de los tres niveles se encontraban profundamente infiltradas por el crimen organizado y la previsible guerra entre el cártel del Golfo y Los Zetas, organización que dominaba la ciudad hacía ya tiempo, finalmente había llegado a la entidad.

En 2007 se registró el asesinato de 29 policías, sin que las autoridades actuaran al respecto ni se detuviera a los responsables. En 2008 los plagios se incrementaron, exhibiendo la falta de una unidad antisecuestros y descoordinación del gobierno estatal con las instancias federales. El 6 de enero de 2009, las instalaciones de Televisa en Monterrey fueron atacadas con fusiles y una granada. En tanto, el 19 de enero y el 9 y 10 de febrero se registraron los primeros narcobloqueos, los cuales evidenciaron el dominio de los cárteles en la ciudad. El 19 de marzo de 2010, Jorge Antonio Mercado y Javier Francisco Arredondo, estudiantes del ITESM, fallecieron frente al campus Monterrey en un fuego cruzado. El 6 de octubre del año pasado, Lucila Quintanilla, estudiante de la UANL, murió durante una balacera en la plaza Morelos. El atentado al casino Royale el pasado jueves, en el cual fallecieron más de 50 personas, es una prueba más de las demostraciones de fuerza de los grupos delictivos y dejan entrever que están dispuestos a todo. Por ello, el presidente Felipe Calderón señaló que este ataque fue realizado porverdaderos terroristas y declaró tres días de luto nacional.

Los narcotraficantes han tomado Monterrey. Se infiltraron en la vida social en municipios como San Pedro Garza, en el cual algunos han establecido su lugar de residencia; llegaron a arrebatarles sirvientas y jardineros a los neoleoneses acaudalados; se apoderaron de los salones de belleza para convertirlos en negocios que son administrados por sus amantes; desplazaron a la tradicional clientela de las familias adineradas, y hoy son ellos los que gastan fuertes sumas de dinero en lujosas tiendas en exclusivos centros comerciales y suntuosas agencias automotrices. Han logrado incorporarse en el ámbito financiero y de negocios a través de inversiones locales, inaugurando restaurantes o centros de diversión y esparcimiento; algunos otros han tendido lazos sanguíneos o políticos, emparentando con familias importantes en la región mediante el matrimonio, las relaciones extramaritales o el amasiato; sus hijos estudian en las mejores escuelas y universidades y comparten sus aulas con los hijos de prominentes empresarios y políticos.

Los narcotraficantes han transformado su rol social y han comenzado a erigirse como líderes en algunos ámbitos, respaldándose en el poder que les da el dinero que han ganado a través de actividades ilícitas y lícitas. Estos individuos se favorecieron, de manera colateral, de actividades como el juego, las apuestas –campo fértil para el lavado de dinero– en alguno de los más de 57 casinos establecidos en Monterrey en los últimos años; y ni qué decir de la trata de personas y la prostitución, la cual se percibe en la proliferación de spas, centros de belleza y masajes.

La vida en Monterrey cambió desde hace tiempo; todo mundo lo percibió pero no se actuó. Así pasó con México, en todo el territorio la población conoce quiénes son los criminales, sólo falta que las autoridades actúen; de lo contrario, la escalada de violencia seguirá creciendo hasta que alguien los detenga.

*Analista en temas de seguridad y justicia

martes, 23 de agosto de 2011

La gran cruzada

A poco más de un año de las elecciones presidenciales de Estados Unidos, la religión se ha convertido en un factor decisivo entre los candidatos republicanos. El presidente Barack Obama, que se presenta a la reelección en noviembre de 2012, atraviesa uno de sus momentos más bajos en las encuestas de popularidad. Este hecho, junto con la lentitud de la recuperación económica, ha dado alas a todo tipo de candidatos republicanos. En junio comenzó el aluvión de candidaturas conservadoras. Entre ellas, hay protestantes de las ramas baptista, luterana, metodista y evangélica; hay católicos, y hay mormones. Aún hay espacio para más. El 1 de noviembre vence el plazo para registrarse a las primarias en Carolina del Sur, que son las primeras que cierran la inscripción. Hasta ese día se pueden presentar políticos que aún no han descartado aspirar a la nominación, como la ex gobernadora de Alaska, Sarah Palin, asociada en el pasado a la fe pentecostal. Las primarias arrancarán formalmente con los caucus de Iowa, que están programados en principio para el 6 de febrero.

Si en las elecciones nacionales los candidatos apelan a los electores moderados e independientes, en las primarias deben ganarse al núcleo duro de votantes de su partido. Por eso, el campo republicano es, ahora mismo, un rosario de credos cristianos extremos. Y el integrismo cristiano está presenta con notable fuerza en los tres aspirantes mejor posicionados para ser los rivales de Obama en la carrera por la Casa Blanca: la congresista Michele Bachmann, evangélica luterana que ha convertido los escaños que ha ocupado en altares desde los que combate el matrimonio gay; el gobernador de Tejas, Rick Perry, abiertamente contrario a la separación entre Iglesia y Estado; y el exgobernador de Massachusetts, Mitt Romney, algo más moderado, pero que crea recelos entre los votantes protestantes porque es mormón.

Esos candidatos cortejan al movimiento ultraconservador Tea Party, que ya mostró su fuerza en 2010, al colocar a numerosos representantes suyos en las primarias legislativas y devolverle al Partido Republicano la mayoría en una de las dos cámaras del Congreso. Su fuerza ha ido creciendo desde entonces. Hace solo dos semanas estuvo a punto de dejar a EE UU al borde del impago de deudas por su negativa a aumentar el techo de endeudamiento público, en contra del criterio de los líderes moderados republicanos.

El Tea Party, que es la llave de las primarias, nació en 2009 como un revulsivo contra el creciente poder del Gobierno central. Defiende medidas drásticas, como el recorte de los programas de ayuda social y la eliminación de los impuestos. Pero recientes estudios demuestran que no todo en su ideario es política fiscal. En concreto, los profesores Robert Putnam, de la Universidad de Harvard, y David Campbell, de la de Notre Dame, concluyeron en una investigación de cinco años entre 3.000 votantes que, aparte de ser un movimiento con tintes xenófobos, está centrado en colocar a líderes altamente religiosos en el Gobierno. Quiere el Tea Party que la fe sea política y que el Gobierno sea, también, de Dios.

Los eventos más recientes en la precampaña -unas elecciones orientativas en Iowa y diversos mítines en otros Estados donde arrancarán las primarias, como Nueva Hampshire- han concedido a Bachmann, Perry y Romney una ventaja en las encuestas sobre todos los demás. Pero, ¿quiénes son estos tres candidatos y qué defienden? La congresista Bachmann ganó, el pasado día 13, unas primarias en la localidad de Ames, en Iowa. No fueron unos comicios vinculantes. Solo votaron 16.892 personas, de las que 4.832 optaron por ella. Bachmann no obtuvo delegados de cara a las primarias. Solo popularidad electoral y ser incluida en el selecto club de los favoritos republicanos. A sus 55 años, ha trabajado como legisladora desde 2001, primero en Minnesota y los últimos cuatro años en el Capitolio federal. En Washington, ha propuesto siete leyes. Ninguna ha sido aprobada. ¿Qué ha hecho Bachmann en 10 años de vida política? Activismo cristiano. Sobre todo, ha declarado una guerra cultural a lo que llama "estilo de vida homosexual".

En 2004, dijo en un programa de radio de Minnesota: "Será el asunto de mayor importancia para nuestra nación en las próximas tres décadas". Fue toda una declaración de intenciones. En aquella época andaba Bachmann intentando aprobar una enmienda a la Carta Magna de Minnesota para declarar inconstitucional el matrimonio gay. El problema es que en aquel Estado ya había una ley que lo prohibía. Pero ella no quería que fuera solo ilegal. Debía ser, además, inconstitucional. El Senado votó en contra de su propuesta.

Ya desde entonces, Bachmann dejó claro que haría lo que estuviera en su mano para impedir que el matrimonio gay avanzara en el país. Tenía una referencia en casa. Su hermanastra es lesbiana. En un discurso en 2004, refiriéndose a ella, Bachmann dijo: "Es una vida muy triste". En julio de este año, firmó un contrato con los votantes, redactado por la organización conservadora The Family Leader, en que, entre otras cosas, se compromete a luchar contra la promiscuidad; a erradicar la pornografía, y a aprobar una enmienda constitucional nacional que defina el matrimonio como una unión heterosexual.

Esa enmienda no es nueva. Ya la apoyó George W. Bush en 2004, infructuosamente. La diferencia entre Bush y Bachmann es que el expresidente se oponía única y exclusivamente al matrimonio gay. Bachmann, en cambio, dada su afiliación religiosa, está convencida de que los homosexuales son cosa del diablo. No es una metáfora. Es algo en lo que cree firmemente. En el mismo discurso de 2004, dijo de la homosexualidad: "Forma parte de Satán".

La candidata es protestante, luterana y evangélica. Se convirtió en una cristiana renacida en 1972. Desde entonces ha asumido la labor de predicar el Evangelio. Asegura que recibe órdenes directas de Dios, quien le dijo que se casara con su marido, Marcus Bachmann, en 1978. Ambos han acudido, hasta hace muy poco, a la parroquia evangélica luterana de Salem, en Stillwater, Minnesota. De la que dejó de ser feligresa, oficialmente, en junio, pocos días antes de anunciar su candidatura a las primarias republicanas.

Esa Iglesia, a la que Bachmann ha acudido durante décadas, está adscrita al sínodo evangélico luterano de Wisconsin, una congregación de 390.000 personas. Aunque en EE UU hay unos 80 millones de evangélicos, estos pertenecen a una rama especialmente conservadora. Los tres pilares centrales de su fe son la oposición al aborto; la idea de que la homosexualidad es un estilo de vida patológico, y una extraña convicción de que el Papa de Roma es el Anticristo.

Cinco siglos después de que las escribiera, siguen interpretando al pie de la letra las diatribas de Martin Lutero contra el papado. Como es lógico, esa creencia ha creado numerosas tensiones entre los evangélicos luteranos de Wisconsin y los 70 millones de católicos que viven en EE UU. Bachmann, que aspira a ser jefa de Estado y que, en caso de lograrlo, tendría que ocuparse de las relaciones de Washington con el Vaticano, pasa por este problema de puntillas, y dice que, aunque es doctrina de la que antes era su Iglesia, ella no cree que Benedicto XVI sea el demonio en sentido literal.

Sigue intacta, sin embargo, su convicción de que los gais sí lo son. El sínodo al que pertenecía su Iglesia equipara en su página web a los homosexuales con "ladrones, estafadores, asesinos, calumniadores, borrachos y violadores de la voluntad de dios" y pide a los políticos que "aprueben leyes en su contra". Ser gay, asegura, "es una elección", algo que se puede curar. En consecuencia, el marido de Bachmann se dedica a ello en su clínica de Minnesota.

Marcus Bachmann, licenciado en psicología clínica, cura a gais en su consulta. Y lo hace mediante la oración. A pesar de la oposición de su esposa a los programas sociales del Gobierno, desde que abrió la clínica ha recibido unos 100.000 euros de subsidios del Gobierno. En una grabación de un programa de radio de 2010 se le oye decir al psicólogo que los homosexuales son "bárbaros".

Menos beligerante contra los gais, pero igual de firme en sus convicciones religiosas, es el gobernador de Tejas, Rick Perry, de 61 años, firme creyente en un Estado confesional. Sostiene el candidato que esa división es obra de un Tribunal Supremo que está totalmente politizado y que es un instrumento a manos de una gran conspiración socialdemócrata.

Así lo detalla en su libro, publicado a finales del año pasado, Fed up! (¡Harto!): "Son esos tribunales los que deciden, de forma rutinaria, sin ninguna opción de apelación, cuándo y dónde podemos rezarle a Dios, cuándo comienza la vida humana, qué anticonceptivos se pueden vender, cómo podemos celebrar festividades religiosas, qué nivel de pornografía y vulgaridad debemos permitir, si se puede aceptar el matrimonio de personas del mismo sexo...".

Perry anunció su candidatura el pasado día 13, el mismo día en que Bachmann ganó las primarias de precampaña de Iowa. La primera encuesta tras su entrada en el campo electoral, realizada por la consultora Rasmussen Reports, le concede al gobernador una ventaja de 11 puntos sobre los demás candidatos. Obtiene una intención de voto del 29%.

El evangelismo de Perry es en realidad una forma de activismo cristiano contra el secularismo. En 2005 defendió en el Supremo su voluntad firme de que los diez mandamientos se exhibieran en dos tablas frente al Capitolio de Austin. Ganó aquel caso por una ajustada mayoría de cinco votos contra cuatro. El poder político es para Perry una forma de hacer proselitismo religioso. Su despacho de gobernador ha sido un púlpito. Como gobernador, organizó el pasado 6 de agosto una jornada de rezo en un estadio de Houston. A ella acudieron 30.000 personas. El sermón del gobernador se retransmitió en directo en unas 1.000 iglesias. Fue una súplica a Dios para que acabe con la crisis económica.

Perry ha sido un experto, en sus 10 años como gobernador, en ignorar directamente a los 155.000 mormones, 128.000 judíos y 114.000 musulmanes de su Estado (son cifras de 2006 de la Asociación Histórica del Estado de Tejas). En abril, cuando Tejas sufría una de las peores sequías que se recuerdan, decretó dos días de "rezos oficiales" para pedir la lluvia. Como evangélico, Perry es antiabortista. No solo se opone al matrimonio gay. En 2002 defendió como "adecuada" una ley que penalizaba cualquier acto de sodomía en Tejas. El Supremo la ilegalizó al año siguiente. En su libro insinúa que, si no se pone límite a la homosexualidad, esta puede abrir el camino al "incesto, la prostitución o el robo". Y sus ideas sobre el cambio climático van más allá del terreno seudocientífico: asegura que Al Gore esconde datos sobre "el enfriamiento mundial".

Los credos de Bachmann y Perry dejan al tercer candidato, el mejor colocado a tenor de las encuestas, como un moderado. Se trata de Mitt Romney, de 64 años, que es mormón. Y no es el único seguidor de la llamada Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días que se presenta. Jon Huntsman, de 51 años, exgobernador de Utah y exembajador de Obama en China, también lo es. Hasta hace solo unos años, la idea de un mormón en la Casa Blanca era imposible. En la actualidad, a muchos electores, se lo sigue pareciendo.

Según un sondeo de junio de la Universidad de Quinnipiac, de 2.000 personas encuestadas, solo un 35% se encontraría a gusto con un presidente mormón. Porcentaje no muy alejado del que arrojan los que aceptarían un presidente ateo (24%) o musulmán (21%). La mitad de los 14 millones de mormones que hay en el mundo reside en EE UU.

"Los ciudadanos norteamericanos, sobre todo los demócratas, tienen más dudas sobre un mormón en la Casa Blanca que sobre seguidores de otras religiones", asegura Peter Brown, director adjunto del instituto de opinión de Quinnipiac. "El que menos de la mitad del electorado tenga una visión favorable de esta religión será un problema político para los gobernadores Mitt Romney y Jon Hunstman".

Los evangélicos han recelado tradicionalmente de los mormones, a los que consideran una secta. Aun así, ellos se definen como cristianos. Una de las mayores eminencias en historia del cristianismo, el profesor de la Universidad de Oxford Diarmaid MacCulloch, la ha denominado "religión de frontera", porque creció en el siglo XIX en América, en el marco de la conquista del Oeste.

Su fundador fue el llamado profeta Joseph Smith, que dijo haber recibido la visita de un ángel que le entregó unas tablas de oro escritas en lo que llamó "egipcio reformado". Smith tradujo estas placas y el resultado fue el Libro de Mormón, publicado en 1830, donde se detalla cómo una tribu de Israel surcó el Atlántico y encontró en América la tierra prometida en el siglo VI antes de Cristo. Sobre los mormones, que en los inicios defendieron la poligamia, pesa una cierta fama de racismo. "Pero otras Iglesias tienen también una historia muy desigual en lo que respecta al racismo", asegura Scott Gordon, presidente de la organización FAIR, radicada en Utah y dedicada a la defensa doctrinal del mormonismo. "Debería reconocerse que en EE UU la mayoría de Iglesias no permitían a los negros tomar parte en las misas o sentarse en los mismos templos que los blancos".

Los mormones han hecho de la obediencia una virtud. De ahí la pregunta que suscita la candidatura de Romney a la Casa Blanca: ¿Un gobernante mormón debe prestar obediencia ciega a la jerarquía de su Iglesia? "Los políticos electos que pertenecen a la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días toman sus propias decisiones y no tienen por qué estar de acuerdo ni entre ellos ni con las posturas oficiales de la Iglesia", asegura Gordon, el presidente de FAIR. Es como preguntarse si John F. Kennedy, que era católico, debía obediencia al Papa de Roma cuando fue elegido presidente en 1961.

Mitt Romney es además, el más moderado de la terna de candidatos que van en cabeza. Al fin y al cabo, gobernó Massachusetts, uno de los Estados más progresistas del país, entre 2003 y 2007. Allí aprobó cobertura sanitaria universal para todos los ciudadanos y mantuvo una estricta separación entre su fe y su gestión. Y eso es algo que no se puede decir de Bachmann ni de Perry.

http://www.elpais.com/articulo/reportajes/gran/cruzada/elpepusocdmg/20110821elpdmgrep_1/Tes

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martes, 2 de agosto de 2011

Y el ganador es: ninguno

EE UU queda como claro perdedor de una crisis que no beneficia a nadie


Con un acuerdo en el horizonte para evitar la suspensión de pagos, llega la hora de decidir quiénes son los ganadores de esta crisis. Aunque las principales exigencias de los republicanos han sido aceptadas y Barack Obama y los demócratas son quienes más han cedido en la búsqueda de una solución, eso puede no traducirse automáticamente en una posición ventajosa de los primeros con vistas a próximas citas electorales. Esta es una crisis compleja que los ciudadanos pueden juzgar desde diferentes ángulos y con imprevisibles resultados.

Obama ha cedido claramente en el principio de aceptar recortes de gastos sociales sin una compensación de aumento de impuestos a los ricos. Es de esperar en los próximos días una ola de furia de parte de la izquierda por esa razón. Pero el Partido Republicano ha transmitido una imagen de radicalismo e irresponsabilidad que genera dudas sobre su capacidad para gobernar y puede alejarle de los votantes independientes. Atrapado en las redes del Tea Party, la unidad del partido se ha visto amenazada y sus principales líderes, particularmente el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, se han debilitado.

El perdedor indiscutible, por el momento, es el propio Estados Unidos, que ha vivido una especie de Vietnam político en el que ha quemado prestigio como país, credibilidad como gran potencia y solvencia como patrón económico de referencia. El mundo tiene hoy todo el derecho a preguntarse: si la clase política norteamericana se comporta así en un asunto de vital trascendencia para sus propios intereses, ¿se puede dejar en sus manos otras decisiones cruciales para la estabilidad internacional?

Las naciones no alcanzan la categoría de potencias dominantes solo por poseer grandes economías o poderosos ejércitos. Es preciso también que actúen acorde con los intereses genéricos del resto de los países, a favor de la prosperidad y de la paz mundial. Esta crisis ha desatado dudas razonables de que, en su actual situación política, EE UU sea capaz de hacerlo, por lo que las consecuencias más graves de lo ocurrido aquí en las últimas semanas pueden sentirse en los años venideros.

Lo que probablemente quedará de esta crisis no serán los cruces de acusaciones y amenazas entre un lado y otro del arco parlamentario. Lo que quedará, aunque se evite en última instancia la tragedia de la suspensión de pagos, es la impresión de una clase política incapaz de responder a intereses globales. Para los enemigos de EE UU, esta será una fecha que anotarán en el calendario como uno de los hitos que marcó el declive de este país.

No se siente aún así en EE UU. La precipitación por responder a las presiones inmediatas obliga por el momento a ambos partidos a limitar los daños propios y agravar los del contrario. La campaña electoral empieza dentro de seis meses y va a ser muy importante la interpretación que los electores hagan de lo que ha ocurrido en Washington en estos días. Sobre el papel, es un éxito indiscutible de los republicanos. El simple hecho de que Obama haya tenido que aceptar condiciones para la elevación del techo de deuda, un procedimiento que se ha hecho 77 veces en los últimos 50 años sin que nadie reparara siquiera en su existencia, es una gran victoria de los conservadores.

Pero, además, esas condiciones, por lo que se conoce del acuerdo, recogen esencialmente la filosofía republicana y contradicen las promesas del presidente. Hace exactamente una semana, cuando Obama se dirigió a la nación por televisión, todavía defendió la necesidad de "pedir a los norteamericanos más ricos y a las corporaciones más grandes renunciar a algunas de sus ventajas fiscales y deducciones especiales". Por el momento, no hay ninguna de esas renuncias en el pacto hecho con los republicanos. Esto va a confirmar, ante los ojos de la izquierda, que Barack Obama es un presidente blando y excesivamente conciliador. "Siempre empieza las negociaciones situándose a mitad de camino, y a medida que el otro se corre a la derecha, él le sigue en esa dirección", se quejaba ayer el economista Paul Krugman.

La esperanza de la Casa Blanca es que esa condición, que la izquierda ve como un defecto, sea considerada virtud por el público en general. La opinión pública quería un acuerdo. Así lo decían explícitamente las encuestas. Si ese acuerdo es mérito de la flexibilidad de Obama o de la firmeza de los republicanos, queda para un juicio posterior.

http://www.elpais.com/articulo/internacional/ganador/elpepuint/20110801elpepuint_2/Tes


miércoles, 13 de julio de 2011

Urgente un nuevo paradigma

México se ha quedado estancado en el viejo, nostálgico y masoquista miedo a asumir posiciones de verdad.

José Luis Valdés Ugalde*

En mi colaboración pasada citaba una declaración de Calderón de mayo de 2006, acerca del muro fronterizo: “…yo les digo a los americanos... No gasten tontamente su dinero en muros que de todos modos nos vamos a brincar”. Viene a cuento retomarla a la vista del estado lamentable de nuestra diplomacia bilateral e internacional y también porque se vincula con el cimiento argumental usado en varias ocasiones aquí sobre los grandes obstáculos que el gobierno ha tenido para tener una política exterior (PE) con identidad o, al menos, con contenidos. En este fin de sexenio esta constante parece que seguirá marcando la pauta de la política internacional mexicana: nadie quiso, pudo o se atrevió, ni en Los Pinos ni en Tlatelolco, a articular una diplomacia sensata o siquiera dirigida a definir prioridades sobre asuntos específicos o generales. A diferencia de Brasil, que ha podido montarse una PE de futuro, México se ha quedado estancado en el viejo, nostálgico y masoquista miedo a asumir posiciones de verdad cuando de problemas de fondo se ha tratado. El gobierno ha sido inconsistente en su visión y acción y ha quedado en el sótano de las grandes ligas del juego regional e internacional. Durante este sexenio, el Estado se ha ausentado y el gobierno no ha diseñado una PE de prioridades temáticas ni frente a actores individuales o colectivos. Por ejemplo, no se tiene una definición política frente a las operaciones de paz o ante Canadá y Estados Unidos en el marco del estancamiento que sufre el TLCAN y muy en particular del peculiar desprecio con que Canadá ha tratado a su socio mexicano, antes, durante y después de que se impusiera el nuevo régimen de visado a los mexicanos: frente al desinterés canadiense (del total de la IED, el socio canadiense no llega a aportar ni 5%), la respuesta mexicana ha sido timorata e improductiva. Con EU ha resultado imposible establecer una política que apunte al largo plazo, no se diga una que en el marco de la coyuntura crítica que vive la relación bilateral cada semana o mes desde 2006, pueda configurar esquemas de acción estratégicos creíbles para acordar consistentemente con Washington planes conjuntos de acción para defender sus intereses comunes.

Con América Latina no hay nada de sustancia. Fuera del incipiente TLC con Brasil, México, ni se ha logrado acercar a Cuba como se lo propuso (Calderón no logra visitar la isla todavía y tal parece que ya no lo hará en el medio de este crítico fin de sexenio). Con el Pacto Andino no se han podido superar las desavenencias que se tienen con Venezuela, Ecuador o Bolivia, de tal forma que sólo nos queda la relación con el Perú de Alan García (habrá que ver lo que nos espera con Humala). En el Cono Sur, aparte de con Brasil, sólo con Chile ha sido posible vender la causa mexicana. La percepción es que México se encuentra aislado y paralizado en su accionar diplomático. Ni Europa ni Oceanía ni Japón y sólo China, con mucha tensión, dada la falta de voluntad política de ambas partes, parecen interesarse por un país en jaque por el narco y con un Estado paralizado políticamente por su escasa firmeza e incapacidad para efectuar las reformas estructurales que le permitan salir de su atraso y mediocridad y alcanzar un desarrollo verdaderamente sostenible. De entre los emergentes, como Corea o Brasil, México ya no es más un referente que despierte la imaginación de sus aliados cercanos o lejanos. La política exterior del gobierno de Calderón está tan quebrada como muchas de sus otras políticas y urge un nuevo paradigma de política internacional integral de gobierno, que como tal pueda devenir en política de Estado. No al revés. Es lamentable que se pretenda hacer de la PE parte del juego pirotécnico perverso de la política calderonista. Y esto ocurrió así cuando hizo aquella declaración en contra del muro: según el cable WikiLeaks06Mexico255, en una entrevista con el embajador Garza, le reveló que su declaración no tenía como objetivo fijar posición alguna en el tema, sino aventajar a AMLO en las encuestas y ganarle la Presidencia. Ante este desastre, pues, se exige un nuevo paradigma de política internacional para México.

*Analista político. Investigador y profesor de la UNAM

Twitter: @JLValdesUgalde


http://excelsior.com.mx/index.php?m=nota&id_nota=707568&action=comentario

miércoles, 29 de junio de 2011

No se pudo


El ciclo pendular, fin de sexenio igual a crisis bilateral, parece repetirse en el peor momento de la historia de inseguridad.

José Luis Valdés Ugalde*

La diplomacia es el cerebro del poder nacional.

Si su visión es borrosa, su juicio defectuoso y su determinación

débil, todas las ventajas serán poco provechosas para la nación.

Hans J. Morgenthau

Dada la nueva narrativa estadunidense de cooperación y corresponsabilidad que se dio al inicio del gobierno de Obama y el contexto crítico en que se encuentra el estado de la seguridad en México desde 2008, se esperaba que la relación bilateral fuera una de construcción gradual de acuerdos y de cooperación y no, de nuevo, de distanciamiento o conflicto. Lamentablemente, con el tiempo hemos visto una creciente disfuncionalidad en este importante terreno de la política exterior. La relación entre México y Estados Unidos se ha estancado y es de temerse que de nuevo se haya perdido un sexenio para avanzar en la construcción de formas y mecanismos apropiados para fomentar una mayor y más estable gobernabilidad bilateral. El ciclo pendular, fin de sexenio igual a crisis bilateral, parece repetirse en el peor momento de la historia de inseguridad nacional y fronteriza. A esta crisis se suman una serie de conflictos novedosos y cíclicos, como la violación sistemática a los derechos de migrantes en México y la irrupción de otras 20 actividades ilícitas que gracias a la corrupción e impunidad rampante en el interior del aparato estatal, han permitido a la mafia mexicana y la transnacional imponerle un acecho al Estado nunca antes visto en la historia del país.

Para desgracia de muchos bien intencionados y comprometidos personeros, dentro y fuera de la SRE, que asumen que la estratégica relación con Washington tiene que ser fluida y sin accidentes, la diplomacia mexicana ha fracasado en presentar el caso mexicano ante EU como uno creíble y amortizable en el espacio mismo de los resultados exitosos que la guerra total contra el crimen organizado de Calderón no ha tenido, todo lo cual ha sido un mal signo para Washington. Uno hubiera pensado que se mostraría un mayor interés por afianzar lazos organizadamente con el gobierno de EU, que con Obama, por primera vez asumía claramente como propio el conflicto que nos acecha. El 16 de abril de 2009, Obama realizó su primera visita oficial a México, la primera a América Latina. En la víspera, EU anunciaba que “la parada en México [tenía] la intención de dar un mensaje de admiración por los valerosos pasos que ha tomado el presidente Calderón”. Lo cierto es que, después de ése y de posteriores encuentros, satanización de Estado en contra de Pascual incluida, todo se derrumbó. México no correspondió por culpa de una percepción presidencial equivocada por maniquea (y que nadie de su círculo se ha atrevido a cuestionar) sobre lo que debería ser la corresponsabilidad de EU. La última evidencia de este despropósito se dio durante la celebración de la Cumbre de Apoyo a la Estrategia de Seguridad de Centroamérica, en Guatemala, en donde Clinton mandó señales inequívocas de decepción por el fracaso institucional mesoamericano: sólo 300 millones de dólares de apoyo y una exigencia de que sean los ricos de la región los que paguen la guerra contra el crimen. El presidente Calderón protestó y rechazó “la caridad” de los países consumidores y les exigió un monto similar a lo que ganan los cárteles en EU: ¡35 mil millones! ¿Una desproporción sintáctica, semántica? No necesariamente, si atendemos al tono antidiplomático (cuando no chovinista) y poco realista al que ya recurría el candidato Calderón y que a mi parecer ha permeado su actuación como Presidente frente a EU. En el ya lejano mayo de 2006, advertía: “… yo les digo a los americanos... No gasten tontamente su dinero en muros que de todos modos nos vamos a brincar”. Ya desde entonces se advertía que en ese tono no se podría convencer fácilmente al vecino y socio hoy en declive de la bondad de la causa mexicana. El tono nunca cambió. Lástima, no se pudo.

Analista político. Investigador y profesor de la UNAM

Twitter: @JLValdesUgalde


http://excelsior.com.mx/index.php?m=nota&id_nota=709307